Carlo AncelottiReal Madrid

Un plan B con más peso

Carlo Ancelotti volvió de Estados Unidos entusiasmado con el trabajo del equipo. Más allá de resultados y de las buenas sensaciones que transmitió el equipo delante la Juve, se queda con el trabajo y el bullicio del día a día en los campos de entrenamiento de UCLA. Así que su primera duda ha quedado despejada: no ve al equipo bajo el síndrome de la barriga llena.

Los triunfos en Alianza y Champions suelen provocar una laxitud en los equipos que por ahora no se detecta en el Existente Madrid, que ha empezado la pretemporada con un deseo voraz. La vieja protección quiere apurar al mayor su carrera y en los jóvenes hay una mezcla de rebeldía y de querer sumarse a dinámica de las leyendas del Madrid que provoca que el nivel competitivo en los entrenamientos sea mayor. Y de todo ello se beneficia Ancelotti y, luego, el colectivo.

El preparador italiano ha comentado en sus conversaciones con Florentino Pérez y públicamente que la plantilla de la 22/23 es más completa que la del curso pasado. Y es que Rüdiger y Tchouaméni le han transmitido al Madrid un brinco cualitativo más que importante en dos demarcaciones secreto como la defensa y el centro del campo. El técnico está encantado con el estabilidad que tiene la plantilla y la partida de un nueve de garantías para suplir a Benzema no le quita el sueño. En este sentido, Ancelotti comparte la misma idea que el club y, por ahora, prefiere encontrar soluciones en casa antaño que aparecer al mercado. Gabriel Jesús era el único punta que le convencía y una vez que se descartó su fichaje por el pasaporte, prefiere sospechar por Hazard, Rodrygo o Ámbito Asensio en esa demarcación.

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Dos equipos

Ancelotti sabe que le va a tocar hacer mucha dirección de vestuario en esta segunda temporada. Porque los veteranos, pese a prolongar su rol de titulares, van a ir perdiendo minutos y porque es probable que los jóvenes que vienen empujando válido no van a arriesgar todo lo que quieren. Ahí va a ser secreto la mano izquierda de Carletto, que tiene en mente hacer más rotaciones que la temporada pasada. El plan B va a tener mucho más peso que el curso pasado.

Por ahora, el equipo está convencido de que la pelotón del vestuario es la mejor guisa de obtener los objetivos a final de curso. LaLiga y, especialmente, la Champions se lograron con la contribución fundamental de los jugadores que entraron desde el banquillo, calando el mensaje que Carlo Ancelotti lanzó en la caseta. “Lo importante no es la cantidad de minutos, sino la calidad de los minutos”. Así, jugadores como Rodrygo o Camavinga resultaron claves pese a salir desde el banquillo en todas las eliminatorias de la Champions.

En Estados Unidos, Ancelotti ya ha empezado con la terapia, manteniendo conversaciones privadas con casi todos los jugadores de la plantilla. Siempre con la sonrisa, pero siendo sincero con sus jugadores, ha explicado a cada uno lo que quiere de ellos y cómo pretende mandar la temporada, con cinco títulos en placer a equivocación de que FIFA publique la plazo del Mundial de Clubes, de difícil ubicación adentro del calendario.

Empieza lo bueno

El Existente Madrid empezará a preparar la Supercopa este miércoles a las 17.30 horas. Tras el delirio a Estados Unidos, Ancelotti concedió a sus jugadores tres días de ocio para cargar las pilas antaño de centrarse en la competición. La idea es, bajando la carga de trabajo de Los Ángeles, preparar el duelo delante el Eintracht durante seis entrenamientos. Y tras Finlandia, LaLiga, competición que arranca en Almería y que es probable que se inicie con buena parte de la segundad pelotón en el merienda. Porque la Supercopa es para los mismos de la Decimocuarta por convicción deportiva y por vitalidad de vestuario. Ancelotti lo mide todo al milímetro.

Y es que esta temporada es muy exclusivo para el preparador italiano. A Ancelotti le persigue aún el fagote en su segunda temporada de blanco y quiere desterrar por completo aquel curso 14/15 en el que acabó destituido. “Una vez me puedo desacertar, dos díficil”, aseguró la temporada pasada cuando le preguntaron si temía que se le pudiera caer el equipo por no rotar. Efectivamente, no sólo no se le cayó el equipo, sino que terminó en todo lo parada. Para este curso pretende que el Madrid siga en la cima, acabando con el mito de que sus equipos obtienen peores resultados en el segundo curso. Su motivación, luego, está en lo más parada.

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