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Trabazón Endesa: una última trayecto de sonrisas y lágrimas

  • JORGE QUIROGA

Actualizado

Pocas veces la Trabazón Endesa había llegado a una última trayecto con tanto por osar, sobre todo en la parte desaparecido de la clasificación. Y por eso, la montaña rusa que significa una trayecto con todos los partidos a la misma hora adquirió este año tanta dimensión. Muchos partidos a la vez y mucho en serie.

El sumario de una perplejidad de maravilloso baloncesto en estado puro podría ser este: MoraBanc Andorra y San Pablo Burgos descienden a la LEB Oro y Gran Canaria se mete en el playoff por el título. Pero parece muy realizable ese sumario con todo lo que ocurrió.

En ingenuidad las posiciones no cambiaron a como empezaron, aunque pudo hacerlo de forma dramática. En Burgos, el Fuenlabrada sacó su mejor traducción, y la de Eyenga y sobre todo Ristic, para romper el partido en el tercer cuarto. Adquirió ventajas que hicieron que su puesto en la ACB nunca peligrara, nunca fue equipo de LEB. Templó mejor sus agitación que el Burgos y mandó a su rival a la segunda categoría del baloncesto castellano. Era una cuestión de supervivencia.

El Casademont Zaragoza siquiera pisó la LEB. Ganó desde el principio al UCAM Murcia con ventajas que llegaron a una máxima de 19 puntos, aunque al final los locales llegaron a angustiar el tanteador, pero sin éxito. Mientras el equipo maño mantenía su condición de equipo de Trabazón Endesa, arruinaba el sueño murciano de envidiar los playoffs por el título. Lo hubieran hecho de superar su partido.

Con el Fuenla y el Zaragoza salvados casi desde el minuto 1 y el Burgos hundido a medida que transcurría la perplejidad, el Andorra sí vivió varios estados de humor, desde ver la salvación a mil primaveras luz, hasta tocarla con las manos, y esfumarse en tres segundos.

El MoraBanc comenzó cediendo dominio al Lenovo, que necesitaba superar para ser botellín, y se le hizo el partido muy cuesta hacia lo alto. Mucho más viendo que Fuenla y Zaragoza dominaban sus partidos. Los andorranos necesitaban superar y que madrileños y aragoneses perdieran. Nulo de eso estaba ocurriendo.

Pero había una tercera vía. La trofeo del Betis en Bilbao cambiaría el panorama si lograban superar al Lenovo. Y a poco para el final se daban esos dos parámetros. El Andorra remontó para ponerse por delante mientras que el Betis ganaba en Bilbao. Fue durante unos pocos segundos. Mientras los sevillanos iban a la prórroga con el equipo de Mumbrú, Shermadini, a tres segundos para el final, condenaba a la LEB a un Andorra que ha tenido un gran final de temporada. La trofeo final del Betis no ayudó porque el MoraBanc había perdido su duelo.

Pero la trofeo del Betis sí cambiaba otra cosa. Dejaba sin playoff por el título al Bilbao y se lo entregaba en bandeja de plata al Gran Canaria. El final de temporada del Betis ha sido formidable (qué hubiera sido de este equipo todo el año con Luis Casimiro). Y el del Granca que jugará por el título en un octavo puesto que parecía que quemaba. Tres candidatos, y los tres perdieron en casa.

Fue una trayecto de sonrisas y lágrimas, sonrisas para los que siguen el año que viene en Trabazón Endesa, los que lograron salvarse al final. Lágrimas, terribles, para los que tendrán que retornar a intentar ascender. Pero todos, ganadores y perdedores, nos ofrecieron una enorme trayecto de puro baloncesto ACB.

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