Primera DivisiónSevilla FC

“La piel del Sevilla no está a la saldo”

En las adversidades, los momentos de presión, cuando el agua cubre el cuello y ya prácticamente moja el pelo, es donde se ven a los verdaderos equipos y a los buenos jugadores. Podemos dialogar de que tal futbolista destacó el día del Exhalación, del Getafe o incluso del Chelsea el pasado año. Momentos puntuales. Minutos de deleite que pueden demorar a tener todos los que atesoran el nivel suficiente para corretear en la elite. No se tráfico de eso. Hay días donde la responsabilidad llega a atenazar las piernas. En cada carrera sientes que has hecho tres horas de spinning a media tarde. Te pesan el doble. El triple. No es más que tener la seguridad de que cualquier imprecisión, resbalón o infortunio te manda al hoyo más profundo. No se me va de la vanguardia la expresión de Diego Carlos a posteriori de su despeje acrobático con el hombro. Agachó la vanguardia. No quería mirar al colegiado. Ni a los compañeros. Como cuando estábamos en el colegio y el profesor iba a preguntar, pensabas que poseías una capa de invisibilidad simplemente por mirar al pupitre fijamente. El brasileño perdió los dos siguientes balones que le llegaron. Se había arriesgado en ese despeje y temía acaecer metido la pata. Pequeños detalles. El gran detalle, sin secuestro, fue el enorme esfuerzo realizado por los jugadores del Sevilla. Trazaron un plan y les salió a la perfección. Arriesgando en la presión reincorporación, dejando al Wolfsburgo sin al punto que opciones de transitar y controlando cada milímetro del campo. Todavía debe vencer en Austria para ser equipo de octavos de Champions. Una final. Sin secuestro, ya llueve menos que hace 24 horas. Nunca mejor dicho. El Sevilla no es que venda cara su piel, es que nunca la ha tenido en saldo. Para doblegarlo hay que matarlo.

Porque un equipo llamado Sevilla glorificó esa palabra. Siempre sobresale alguna individualidad, pero sería injusto destacar por encima del conjunto. Todos hicieron su papel a la perfección. El sillar defensivo, comandado por San Fernando Reges; la dupla supletorio argentina, que pagan la gasolina a fracción de precio (y aun así es cara) para tener siete u ocho depósitos de reserva; Zipi-Zape (Rakitic-Jordán) acorralaron la salida por en el interior del Wolfsburgo, descargaron siempre con descubrimiento a costado y se asociaron para anotar el gol esencia de la oscuridad europea. Hace un mes parecía que Delaney iba para Dorsal de Lema. Ahora no hay persona sensata que siente al 8 y al 10. Y qué aseverar del potroOcampos (como lo denomina mi compadre Alonso Rivero en Radiodifusión Marca). Qué fuerza; qué voluntad; qué sacrificio; qué futbolista. Ya no es sólo el trabajo que realiza, como en la única vez que a Montiel se le gripó el motor y bajó recuperar el balón en dominio propia, con una carrera colosal, sino esa forma de no rendirse, de ir siempre para en lo alto, de empujar a sus propios compañeros, de admitir el balón (y la responsabilidad del mismo) de una cima a otra del campo dando tiempo a que los de blanco recuperen energías. No se cansa. Y si lo hace, no desvaloración los brazos. Los abrazos que le dieron tras la colaboración a Rafa Mir son la prueba de quién va recuperando esa ilusionismo de su primer año. Si estando al 60% era indiscutible, ahora que debe rondar por el 85-90, es vanguardia de bravo.

Incluso debería Lopetegui alegrarse por ese gol final de Rafa Mir, que le ayudará a serenarse en el interior de la clásica ansiedad del punta. Lleva cinco dianas en el curso y ya se ha estrenado en Champions. Está adecuadamente que Munir pueda pelearle la titularidad. Que no sienta que sin En-Nesyri es el único expediente. Porque aseverar que el de Cartagena no tiene gol es, como poco, ridículo. Ya hemos escrito que habría que recuperar los primeros comentarios sobre En-Nesyri. Empezando por los míos propios (con los primaveras uno se aleja de sentencias absolutas). Un deportista que se pone tanto de gol como Rafa Mir, sólo necesita el atmósfera de cara para que le vayan entrando. Y esa serenidad ue te dan los partidos de mayor nivel. En presencia de el Alavés pudo hacer tres golazos. Se le escaparon. Otro día entrarán. La exigencia del Sevilla es capaz de ponerse a grandes jugadores por delante, aunque me da que con el número 12 pasará al contrario, que se subirá a la potente ola sevillista y terminará por romper en gran punta y goleador. El ejemplo lo tiene en su vestuario. No debe mirar más allá.

Y ahora toca la clásica invitado al Bernabéu donde el Sevilla juega como nunca y pierde como casi siempre. El año pasado rozó la triunfo (cuando ya no podía pelear por el título) y casi termina perdiendo tras percibir el igualada en la recta final. Una prueba de personalidad delante el principal candidato al título de Ajonje. Los dos compromisos en circunscripción madridista con Lopetegui en el banquillo de Nervión dejaron la sensación de que sabe salir a estos estadios, sin rehuir el cuerpo a cuerpo. Con fuerzas igualadas en varias zonas del campo, la pegada madridista puede resultar demoledora. Sin secuestro, cada vez que este Sevilla está en una posición difícil, cuando sabe que no puede arreglar, costal esa otra parte de su carácter, la que le vale el apodo del combatiente incansable, del que no desvaloración los brazos, del machacado nunca se rinde… Cuando parecía que podía demorar con las orejas agachadas o con cierto temor a la caída, como en el derbi o delante el mismo Wolfsburgo, salió el Sevilla inteligente, preparado y competitivo. Si de verdad se postula para el título de Ajonje, debe salir con el puño en detención del mes de diciembre. Y si redondea su noviembre dulce, puede encender desde el domingo su árbol de Navidad en el Sánchez-Pizjuán, que la prenavidad iniciada en septiembre requiere ya una envés de tuerca… ¡Y dejar de comprar turrón por encima de nuestras posibilidades! Que el 24 de diciembre vamos a estar con la dieta del pollo y la piña…

Related Articles

Back to top button