F.C. Barcelona

Las claves del Celta-Barça, por Lobo Carrasco

1. FATI NO PERDONA Y SU BANDA MARCA EL CAMINO 

Inicio preocupante para el Barça porque no se puede defender en un ¡tiro de manada! tan hacia lo alto. Nolito recibió solo y entregó la pelota a la carrera de Iago Aspas que perdonó el 1-0 frente a Ter Stegen.

Se rehizo el merienda de Sergi Barjuan (los mismos de Kiev) tocando balón y Alba se la entregó a Fati para disgusto mayúsculo de Hugo Mallo: el limítrofe ofreció distancia al punta y Dituro sólo pudo contemplar la rosca del 0-1. Nacer marcando era fundamental para la débil psicología del Barça.

El Celta de Coudet estaba intentando recuperar su plan de deporte pero Pretendiente no podía deshacerse de Gavi ni Aspas retornar a entrar en contacto, interesante, con la redonda. Renato Tapia iba de flanco a flanco del campo y ese gran malogrado, por delante de Aidoo y Murillo, era estímulo ofensivo para Busquets, el potente Nico y hasta para el contemplativo De Jong. En manada izquierda se cocía casi todo el fútbol punzante blaugrana.

2. BUSI Y NICO SÍ; FRENKIE DE JONG, NO 

Sumando llegadas por la manada de Jordi Alba y Ansu Fati, el Barça descosía el esquema defensivo locorregional. Pero no fueron ellos, fue Nico quien con su osadía se metió en dominio celeste y sirvió el balón detrás para alegría del solitario Busquets. Control y rosca -también de diestra- desde la media cristalera del dominio y segundo gol blaugrana a los 17’ minutos. No se encontraba el Celta, creció y fue imponiendo estilo el Barça.

Con los vigueses ‘trastornados’, otra vez Nico se puso en influencia para entregar el balón a Jordi Alba. Centro valentísimo del limítrofe a la habitante de Memphis y reluciente 0-3. Conservarse al alivio cortando la hemorragia y viendo a Ansu Fati dañado, DOBLE ALIVIO para los de Coudet. En el vestuario locorregional, una consigna a posteriori de refrescarse: marcar el 1-3 carencia más reiniciar el duelo.

3. ENTREGADOS, SIN BALÓN Y CON MUCHA INOCENCIA FINAL

El segundo acto fue lamentable por parte azulgrana. Desapareció la presión incorporación, regalaron la pelota y cometieron fallos individuales que costaron goles empezando por Ter Stegen.

El Celta subió a los centrales a la importancia de Tapia, mando a Pretendiente y al recién entrado Kevin Vázquez convertirse en ‘extremos’ y con el balón en poder locorregional el Barça se conformó y hundió sus líneas detrás. Mal negocio táctico porque Aspas castigo el 1-3 en el 50’ -fallido despeje de Ter Stegen- y Balaídos pudo reengancharse al partido. Había mucho espacio de medio campo con destino a Dituro pero Depay desapareció. Cuando Nico se lesionó, el medio campo incluso se entregó.

Ni los cambios, ni defender arropados en un 1-4-5-1. Pretendiente fue puñal y Nolito puso la habitante del 2-3 previo error de Busquets en la salida. El partido estaba donde lo quería el Celta pese a la competición aérea de Ronald Araújo.

Y si al principio falló Aspas, al final del acto, no. Zurdazo desinteresado y merecidísimo 3-3 frente a un Barça conformista, en silencio y muy inocente ayer de la destino. Abde: con el balón en tu propiedad, al córner; NO a por el cuarto gol faltando ¡un minuto! Todo claro para Xavi.

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