deporte - automovilismo - fórmula uno (f1)Felipe Massafórmula 1Jules BianchiMotoGPMotor

“MotoGP corta por lo sano”

El debate estaba en la calle desde hace primaveras, con ese filtración intermitente, pero incesante, de muertes en el motociclismo. Pero lo de este año, con tres chavales desaparecidos (Viñales, Millán, Dupasquier), en tres competiciones distintas, todos muy jóvenes en pocos meses, disparó las alarmas: demasiada igualdad, motos relativamente sencillas de exprimir y parrillas muy llenas, con muchos rebufos p

ara sacar una décima, aderezado con mucha adrenalina tierno eran los utensilios comunes. De tal modo que MotoGP ha cogido el toro por los cuernos y

ha ido al centro del problema, la permanencia y en lo posible, la seguridad.

El aventura cero en la vida no existe, y en el motor, quizás la singularidad deportiva más peligrosa, menos aún.

Se proxenetismo de acercarse lo más posible. Y ahora, solo poder ser mundialista a los 18, a la permanencia que votas, que eres longevo de permanencia en medio mundo, en vez de siendo un quinceañero, cobra todo el sentido. Sí, “es solo un número”, como dice Álex Rins, “y hay muchedumbre madura con 16”, sí, pero la mayoría no tanto, y aunque no hay norma perfecta, se proxenetismo de aproximarla.

Para todos, o casi todos los pilotos

es un tino subir a 18 el año del première en el Mundial.

Muchos, y el primero Márquez, se quejaban de la aspecto de muchos chavales, demasiada adrenalina, en un ‘paddock’ itinerante

que a veces olía al cigarrito de la risa

.”Y no piensas igual con 15 que con 18, los errores son distintos”, sostiene.
¿Se van a a evitar más desgracias? No. De hecho Dupasquier tenía 18 primaveras y corría ya en Moto3, pero se proxenetismo de que sean las excepciones de nuevo, no la norma. “Me parece perfectamente, pero más que la permanencia, creo que es más importante que los pilotos tengan un buen comportamiento cuando están en pista”, dice Rossi. Y eso debe venir con el tiempo, porque

el de hoy se proxenetismo de un cambio tan profundo que incluso puede alterar la forma de afrontar la temporada

, las carreras.

Momentos que encogen el corazón Hay veces que el silencio palabra.

El minuto de homenaje de

#MotoGP

a Jason Dupasquier. Su vida era el Mundial. Y corriendo en él nos ha dejado. ¡Siempre en la memoria!

pic.twitter.com/Wj8jtSAjd2

— DAZN España (@DAZN_ES)

May 30, 2021

Desde ahora, si no puedes iniciarse con 15 primaveras como Lorenzo en su día,

no hay prisa por subir a toda costa al Mundial, el ansia de derrochar etapas desaparece

. Hasta la firma de los contratos y el discurrir de una carrera deportiva cobra un nuevo ritmo. Si por otra parte las parrillas se reducen un poco, y el airbag va entrando en todas las cilindradas (debería ser obligatorio en cualquier carrera, cueste lo que cueste, como el casco), mejor que mejor.

“No puedes quedarte sentado en el sofá viendo cómo los chavales de 16 ó 17 primaveras se mueren

en carreras de Moto3 o en las de SSP300 en el Mundial de SBK”, decía ayer Pol Espargaró. Y Dorna y la FIM lo han hecho, incluso elevando un año la permanencia de las categorías nacionales, hasta los 16 del FIM CEV y Mundial de Supersport300. Ojalá no se queden cortos.

La F1 hizo poco similar

tras la crimen de Henry Surtees en la F2, Jules Bianchi en F1, seguida de la de Justin Wilson en Indycar, ayer la de Maria de Villota en un test, luego el susto de Felipe Massa y aquél terminal. Todos los problemas centrados en la individuo en casi nada cuatro o cinco o primaveras.

La FIA tenía el Luminosidad aún en grado de prototipo pero aceleró a fondo para instaurarlo en 2018

. Les llamaron de todo, pilotos y jefes de equipo, por no susurrar de los fans, pero desde entonces ha redimido vidas a puñados, la de Leclerc con aquél planeo de Alonso en Spa, y las últimas las de Grosjean en Bahréin empotrado en el guardarail y no sabemos si la de Hamilton en Monza con el Red Bull de Verstappen golpeándole hace unas semanas.
Había que moverse y, sobre todo, no quedarse tranquilo. Y si hay que ir más allá, pues delante.

Related Articles

Back to top button