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El hombre de los ocho JJOO, el Golden Slam, una pupila de 12 primaveras… para no perdérselo

La pista, el tapiz o la piscina dictarán sentencia, pero antiguamente de cada estampado olímpica hay una inventario no ya de favoritos sino de nombres ‘esperados’: deportistas de brillante trayectoria de los que se calma que refrenden su categoria en los Juegos Olímpicos. Estos son los correspondientes a Tokio 2020 según el equipo de MARCA.

Jesús Serafín García Bragado (España. 51 primaveras. Atletismo. Marcha).

Quizá no se le espere en los puestos de honor, pero es todo un héroe altanero. Ha recorrido todos los récords de duración imaginables en el deporte y sigue marchando… a sus 51 primaveras. En Tokio disputará sus octavos Juegos Olímpicos y se convertirá en el atleta con más participaciones olímpicas, por encima ya de las siete de la velocista Merlene Ottey. Operado de la cadera en varias ocasiones, Bragado ha sabido plegarse su trabajo al paso del tiempo para poder continuar marchando durante varias décadas. En una prueba como los 50 kilómetros, de gran dureza y desgaste físico, el campeón (Stuttgart 1993) y subcampeón del mundo (Atenas 1997, Edmonton 2001, Berlín 2009), encima de subcampeón de Europa (Goteborg 2006), pasa más horas en el recinto que antiguamente, con entrenamientos de fuerza y propiocepción.

Su mejor resultado altanero fue la cuarta plaza de Pekín 2008. Y en su última gran competición, en el Mundial de Doha 2019, acabó octavo en una prueba que se caracterizó por la dureza climatológica. Casi 30 primaveras luego de su estreno altanero en Barcelona, Bragado fija en Tokio el adiós de su carrera competitiva, aunque seguirá conexo al deporte.

Simone Biles (Estados Unidos. 24 primaveras. Atletismo artística)

La competencia por la plata en la deporte artistica femenina puede resultar interesante. Porque nadie se plantea otro tablas que el triunfo de Simone Biles, la acróbata que ha dominado su deporte desde 2013. Ocho primaveras luego reúne cinco títulos mundiales en el concurso caudillo, todos los que disputó menos el de 2017, año que se tomó sabatino, y el altanero en Río 2016. Ahora aspira a revalidarlo, con lo que igualaría a la soviética Larissa Latynina (1956 – 60) como únicas gimnastas con dos cetros olímpicos.

Y es que Simone no se ha escaso a conservar sus capacidades en una lucha contra la perduración, como sucede con la mayoria de gimnastas que triunfan en la adolescencia. Desde su reaparición en 2018, la norteamericana ha ido dejando una huella más profunda si junto a en su deporte incorporando nuevos fundamentos, algunos tomados de la deporte masculina, como sus ya famosos ‘triple doble‘ en el suelo o el ‘Yurchenko‘ doble mortal atras en el brinco de potro. Con ellos adentro de su cúmulo de acrobacias, y la seguridad con que realiza todos sus ejercicios, Biles resulta imbatible. En Tokio le calma no sólo el oro en el concurso caudillo, sino igualmente por equipos; sólo si ella defecto se le escaparía en el suelo y brinco, y igualmente es candidata en la mostrador de equilibros.

Novak Djokovic (Serbia. 34 primaveras. Tenis)

Novak Djokovic es el tenista de moda en el ATP. En la presente temporada ha yeguada el Open de Australia, Roland Garros y Wimbledon, encima de luchar el tope histórico de semanas como número uno. A sus 34 primaveras, el serbio opta en 2021 al ‘Golden Slam‘: sumar los cuatro grandes y la medalla de oro en los Juegos de Tokio, y conseguirlo por primera vez en el tenis masculino, pues Steffi Graf lo logró en 1988. De momento, lo mayor que ha rematado Djokovic en una cita olímpica es subirse al tercer escalón en Pekín 2008. Observancia un mal conmemoración de Río 2016 donde fue derrotado en primera ronda por el argentino Juan Martín Del Potro.

Pese a ello, los Juegos son siempre una prioridad en su calendario. Con las ausencias confirmadas de Nadal, Federer, Thiem y otros, el tenista de Belgrado es el gran privilegiado a colgarse el oro en el cuadro masculino. Un ídolo en Serbia, desde enero de 2011 viaja con pasaporte diplomático gracias a la consecución en 2010 de la primera y única Copa Davis para su país.

ANNA VAN DER BREGGEN (Países Bajos. 31 primaveras. Mountain Bike)

Anna van der Breggen es una ciclista abrazada al triunfo. Empezó en MTB. En 2011 dio el brinco al profesionalismo y fue convocada por su país para el Mundial de Limburgo. Fue cuarta en una cita donde ayudó a su paisana Marianne Vos a aventajar el oro. La ciclista, que estudió Botiquín, se rompió la pelvis en el Mundial de Ponferrada. Volvió un año luego mucho más resistente. Se abrochó el Giramiento 2015 y, desde entonces, su liderazgo ha sido abrumador. Ganó el oro en Río 2016 en ruta, encima del bronce en la crono.

En 2017 fichó por el Boels Dolmans, conquistó de nuevo el Giramiento y tres Clásicas de las Árdenas. En 2018 ganó la ruta del Mundial y dos platas en el del 2019. Durante la pandemia dijo que abandonaría el ciclismo tras los Juegos de 2021, aunque en septiembre de 2020 consiguió sus mejores resultados: otro Giramiento, oro en la ruta del Mundial de Imola y otro oro en la crono. Está mejor que nunca y recuperando la motivación para cerrar, o quizá no, su carrera con otro oro en Tokio.

CALEB DRESSEL (Estados Unidos. 24 primaveras. Baño)

Los mitómanos hace ya tiempo que eligieron su privilegiado para ponerle el sello de ‘próximo Spitz‘ o ‘nuevo Phelps‘: otro buceador estadounidense, Caleb Dressel. El último del 4×100 metros desenvuelto en los Río 2016 ha tenido que esperar más de lo previsto, cinco primaveras, para situarse delante un tablas similar al de sus antecesores. Como ellos, Dressel ha ido pavimentando el camino, con sus exhibiciones en los Mundiales de 2017, en los que sumó siete otros (cuatro por relevos), y de 2019 (seis oros y una plata), en esta ocasión arrebatando a Pheps el récord mundial en los 100 polilla, y quedándose a centésimas de los de 50 y 100 desenvuelto.

Buceador de golpe temprana -campeón del mundo júnior en 100 metros libre- y figura de la buceo universitaria, ha desarrollado una versatilidad que le permite plantearse grandes retos. Sólo la densidad del software natatorio coarta sus ambiciones y pone freno al repertorio que podría acaparar. Innegociables en su caso resultan las pruebas de 50 y 100 metros desenvuelto y la polilla, que le habilitan para formar parte de los cuartetos de relevos tradicionales y del añadido recientemente de estilos mixtos. La cuenta da ocho oportunidades, como Phelps. Podría igualmente nadar los 200 estilos individuales, los desenvuelto o polilla, pero son opciones secundarias. Cualquiera que sea su software definitivo, será el deportista en el que estarán puestos todos los fanales en la primera semana de Tokio.

SKY BROWN (Reino Unido. 12 primaveras Skateboard)

Con sólo 12 primaveras Sky Brown puede proponer que ha conseguido más éxitos que muchos de los deportistas más veteranos de Tokyo. De mama japonesa y padre inglés, esta nuevo skater será la segunda olímpica más nuevo de la historia tras la siria Hend Zaza. Nacida en Miyazaki, donde vive seis meses al año, Estados Unidos es su segunda casa, lo cierto es que la figura de Brown va más allá del deporte. Triunfa en las redes sociales con millones de visualizaciones en Youtube y miles de seguidores en instagram, ganó el concurso de televisión Dancing with the stars junior de Estados Unidos y encima, es la atleta más nuevo patrocinada por Nike.

Ha conseguido entrar a lo más suspensión del skate sin un monitor fijo y asegura que aprende y perfecciona sus trucos viendo horas y horas vídeos de Youtube. Ya lleva cuatro primaveras compitiendo al más suspensión nivel y se convirtió en la primera mujer que hizo un frontside 540 en unos XGames.

Pero en una vida que va a toda velocidad, lo cierto es que su camino hasta los Juegos Olímpicos ha tenido un obstáculo más que importante: en marzo sufrió una agonizante caída que le provocó fracturas en numerosos huesos e incluso en el cráneo. Fue trasladada a un hospital en un avión medicalizado y su padre llegó a señalar que “tenía suerte de estar viva”. En la primera ocasión en la que el skate será deporte altanero, Sky Brown quiere sellar su nombre. Sin duda, tiene prisa por triunfar.

Eliud Kipchoge. (Kenia. 36 primaveras. Atletismo. Maratón)

Cuando Eliud Kipchoge debutó en el maratón en 2013, su carrera en la pista no había sido tan brillante como cabía esperar. Se había regalado a conocer en el Mundial de París de 2003, con 18 primaveras, ganando un sobrenatural oro en los 5.000 metros frente a Hicham El Guerrouj y Kenenisa Bekele. Pero sus posteriores resultados, siendo brillantes -una plata y un bronce olímpicos y plata mundial en esa misma distancia-, no fueron lo esperado.

Su brinco a la ruta, tras un original triunfo en Hamburgo, estuvo traumatizado por su segundo puesto en Berlín 2013, en una prueba donde su compatriota Wilson Kipsang batió el récord mundial. El resto es historia viva del atletismo mundial, porque nunca antiguamente había habido un dominador tan ‘tiránico’ de un prueba tan estricto y voluble como el maratón. Kipchoge ha yeguada 12 de los 14 maratones oficiales que ha corrido, incluidos ocho ‘majors’, y posee el récord mundial con 2.01:39 en Berlín 2018.

Pese a todo, quizás ausencia haya tenido tanta trascendencia mediática como sus dos intentos de apearse de las dos horas, primero en Monza (Italia), cuando se quedó a 26 segundos, y seguidamente en Viena, cuando firmó 1:59:40 en una carrera a su medida que no tuvo carácter oficial. Ahora en Tokio tratará de revalidar el oro de Río, convirtiéndose, de paso, en el tercer atleta que defiende con éxito la corona en la prueba más emblemática de los Juegos tras Abebe Bikila y Waldemar Cierpinski. Su octavo puesto en el Maratón de Londres de 2020 demostró que es humano y que igualmente él puede tener un mal día.

LISA CARRINGTON (Nueva Zelanda. 32 primaveras. Piragüismo)

La reina del piragüismo mundial va Tokio por un tercer oro consecutivo en K1 200, la prueba en la que permanece imbatida desde las series de los Juegos de Londres 2012. De origen maorí, Mújol Carrington es el orgullo de un país, que tiene en la explosiva palista de Tauranga a una potencial ganadora de dos oros, pues igualmente parte como favorita en el K1 500, en la que ya fue bronce en Río y de la que es campeona mundial.

Carrington es al kayak de aguas tranquilas lo que fue Bolt al atletismo en su momento. Su superioridad es tan abrumador que sus rivales saben de antemano que luchan por los dos metales restantes. En Londres 2012, cuando su dominio no era tan evidente, superó en cuatro décimas a la ucraniana Inna Osypenko, plata. Cuatro décimas es un mundo en una prueba de 200 metros. La palista ‘kiwi’ mantuvo esa brecha cuatro primaveras luego en Río, acentuando su dominio en los primaveras posteriores hasta entrar al Mundial de Szeged (Hungría)de 2019.

Fue en la pista más emblemática del piragüismo mundial, donde Carrington dio el lance mate a sus rivales en una final en la que sacó ¡dos segundos! a las que le acompañaron en el podio, entre ellas la gallega Teresa Portela. En el K1 500 logró otra persuasivo trofeo y parece que está inventario para desalojar del trono a la húngara Danuta Kozák, otro mito del piragüismo, que en Tokio defenderá sus oros de Londres y Río sabedora, a sus 34 primaveras, de que la tren neozelandesa hace tiempo que es la mejor palista del planeta.

MATHIEU VAN DER POEL (Países Bajos. 26 primaveras. Mountain Bike)

El polifacético Mathieu van der Poel (26 primaveras) domina en ruta, montaña y ciclocrós. Fresco campeón del mundo de ciclocrós, capaz de aventajar a Nino Schurter en la Copa del Mundo de MTB y de ser el mejor en la Amstel Gold Race, el corredor del Alpecin se ve llevándose el oro en los Juegos Olímpicos de Tokio. En Tokio competirá en la modalidad de MTB. En este 2021 ya ha yeguada una etapa en el Tour de los Emiratos (donde tuvo que descuidar por un positivo por Covid-19 de su equipo), la Strade Bianche y dos etapas en Tirreno.

Nieto del igualmente ciclista Raymond Poulidor, su padre es Adrie van der Poel (campeón mundial de ciclocrós en 1996 y triunfador de dos etapas del Tour). Poco que Mathiu, cuyo hermano David igualmente es ciclista profesional, quiere exceder este mismo curso. El triunfador de seis medallas del Mundial de Ciclocrós, icono de la nueva vivientes de cracks del ciclismo en ruta que destacan por su caracter ofensivo (en el Mundial de Harrogate fue aplaudido pese a que su golpe le alejó del triunfo), Van der Poel no quiere volverse de Japón sin su medalla de oro.

ALLISON FELIX (Estados Unidos. 35 primaveras. Atletismo. Velocidad)

Es la atleta más laureada de la historia de los Mundiales, con 17 medallas en velocidad -13 de oro-, y otras 9 medallas olímpicas: seis de oro y tres de plata. Con 35 primaveras, Allyson Felix afronta sus quintos Juegos en Tokio, y se propone correr 200 y los 400 metros. En 2001 se proclamó campeona del mundo rozagante en los 100 metros y ya en 2004 se clasificó para sus primeros Juegos, en Atenas, donde ganó la plata de los 200 metros, con récord del mundo júnior. A partir de entonces, ha sido la gran dama de los 200 y 400 metros, con medallas en todos los Mundiales y Juegos, incólume en Moscú 2013, en los que se lesionó en plena final del doble hectómetro.

Felix dio a luz a su primera hija, Camryn, en noviembre de 2018 -tuvo que someterse a una cesárea de emergencia y su bebé pasó varios días en la UCI- y entonces denunció la política contractual que tenía la marca deportiva Nike, a la que acusó de penalizar a las atletas que se tomaban una depreciación por maternidad. De hecho, anunció que la marca le había ofrecido un acuerdo a la depreciación tras quedarse preñada. Ahí comenzó una lucha, pegado a otras atletas como Alysia Montaño, para reivindicar la maternidad de las deportistas sin penalizaciones.

En la recta final alrededor de Tokio logró algunas de sus mejores marcas en los últimos primaveras.En junio, en el Duval County Challenge consiguió su mejor marca en 400 metros desde 2017 con 50.66. Buscará seguir ampliando su currículo deportivo.

TADEJ POGACAR (Eslovenia. 22 primaveras. Ciclismo en ruta)

Tadej Pogacar se convirtió en 2019, con 20 primaveras en el Tour de California, en el ciclista más nuevo en aventajar una carrera por etapas de la máxima categoría. En LaVuelta de ese mismo año se confirmó como una hado al robar tres etapas y subirse al cajón de Madrid como tercero. En 2020 completó una de las mejores etapas de los últimos primaveras en la contrarreloj decisiva del Tour de Francia, donde arrebató el maillot amarillo a su amigo y compatriota Primoz Roglic. Arrancó su carrera en 2017 vistiendo los colores del modesto Ljubljana y un año luego ya ganó su primera carrera en el Gran Premio Priessnitz Spa. Su contemporáneo director de equipo en el UAE, el castellano Joxean Fernández Matxin, le describe como “el ciclista consumado”.

Con su traumatizado caracter ofensivo, el esloveno se ha convertido en una de las grandes estrellas adentro de una vivientes inolvidable del ciclismo en la que igualmente brillan nombres como el propio Primoz Roglic, Remco Evenepoel, Mathieu van der Poel, Wout van Aert o Mikel Arenal. Por su persona pasa la idea de convertirse en el ciclista con más Tours de la historia, pero sin alejarse de las otras dos vueltas de tres semanas, de las clásicas y, por supuesto, de los Juegos. “Conseguir el oro en Tokio es uno de los grandes objetivos y de los que más ilusión me provocan de este año”, comentó al inicio. Acaba de aventajar el Tour de Francia…

LYDIA KO (Nueva Zelanda. 24 primaveras. Golf)

Entre tantas golfistas alumbradas en Seúl, Lydia Ko ha pillado el estrellato más que todas sus ex compatriotas. Su traslado a Nueva Zelanda, el país que le acogió y al que ahora defiende, y su enorme precocidad -con 15 primaveras fue la golfista más nuevo de la historia en aventajar un torneo del LPGA- la distingue.

Pisados los ‘podios’ de los cinco grandes femeninos, a Ko, doble ganadora de torneos de Grand Slam, le corresponde un papel patente en los Juegos Olímpicos, en los que conquistó la plata en Río 2016. Fue la golfista más nuevo de la historia, en cualquiera de los géneros, en alcanzar el número 1 mundial, con 17 primaveras, 9 meses y 9 días. Aguantó 84 semanas, hasta mediados de 2017, cuando su crisis de bisagra ya era evidente.

El año post pandemia le ha servido para recuperar la condición de ganadora. En abril se impuso con siete golpes de delantera en el Lotte Championship, el primer torneo que ganaba en los últimos tres primaveras. Un par de semanas antiguamente había sido segunda en el ANA Inspiration. De la mano de Sean Foley, uno de los entrenadores que intentó descifrar a Tiger Woods, es otra sin duda. En una competición que contará con la presencia por segunda estampado consecutiva de las españolas Carlota Ciganda y Azahara Muñoz, Ko parece la mejor vía fuera del pulso que a tres bandas sostendrán las tres potencias actuales del golf mundial mujeril: Corea del Sur, sobre todo, Estados Unidos y la emergente vivientes japonesa.

JOHN RAHM (España. 26 primaveras. Golf)

Jon Rahm regresa a Japón por los Juegos Olímpicos de Tokio. La vez aludido, hace siete primaveras, en diciembre de 2014, con casi nada 20 primaveras, batió por seis golpes el histórico registro en un Mundial Amateur que tenía Jack Nicklaus desde 1960. Aquella vez, cuando varios días antiguamente del principio de la competición desde la propia Convenio le invitaron a que disfrutara de la fiesta de bienvenida, el nuevo de Barrika fue definitivo en la respuesta. “Yo no estoy aquí para fiestas, sino para aventajar el Campeonato del Mundo”. Sacó tres a los segundos clasificados. Entre los participantes estaba Bryson DeChambeau. Por encima de golfista, como él dice, Rahm es un feroz competidor, lo que le sitúa en lo más suspensión del escalafón de favoritos al oro altanero. Mentalizado para la ocasión como si fuese una Ryder Cup, se ilusiona sobremanera. La misma ilusión que genera él ahora entre la pasatiempo tras conquistar su primer excelso y hacer historia: el 20 de junio de este año se convirtió en el primer castellano que anhelo el US Open.

El Kasumigaseki Country Club de Saitama será el tablas de una fabulosa batalla de antemano en la que estarán inmersos jugadores del tamaño de Rory McIlroy y Justin Thomas. En un torneo sin corte, Rahm siempre ha demostrado una extraordinaria capacidad de soldar cuatro resultados que le sitúen en las primeras posiciones, lo que hace que su opción a medalla sea la que más cotiza.

KATIE LEDECKY (Estados Unidos. 24 primaveras. Baño)

La nuevo prodigio (15 primaveras) que se dio a conocer mundialmente en Londres 2102, su primera competición internacional, llega a su terceros Juegos con la calificativo de mejor librista, si no la mejor nadadora de siempre. Katie Ledecky ha reescrito la historia de su deporte con la amplitud e intensidad de Michel Phelps. No se encuentra en la buceo femenina un caso similar de dominio tan abrumador, poseedora de los récords mundiales de los 400, 800 y 1.500 m desenvuelto, campeona mundial y olímpica de esas distancias siempre desde aquel 2012, incólume cuando una enfermedad se lo impidió en los Mundiales de 2019.

Su carrera ha sido un inteligente examen de oportunidad y sufragio. Podría deber sido multimillonaria desde adolescente, pero quiso estar intensamentela competición universitaria. Lo hizo en el mejor equipo del momento, Stanford, pero sin entrar a agotar los cuatro primaveras de elegibilidad.

El año casi perdido por la buceo mundial correcto a la pandemia no la ha afectado. Llegó a 2020 como la mejor en lo suyo y reapareció en 2021 con la misma prestancia, nadando en tiempos que ninguna otra rival puede rozar. En Tokio se le presenta la oportunidad de ser la primera campeona en los 1.500, con la incorporación de esta distancia al software altanero, pero igualmente es la favorita en las inferiores, aunque la competencia es creciente a medida que disminuyen los metros. Si repite lo de Río 2016, con el añadido de la milla, quedará ya fuera de cuestión que es la más excelso de la historia.

TEDDY RINER (Francia, 32 primaveras. Yudo)

Parece indestructible. Más de dos metros de mérito y 140 kg de puro músculo tienen la yerro. Teddy Riner, la hado mundial del yudo, vuelve a por su tercer cetro altanero en Tokio. El francés es toda una celebridad en su país: Oficial de la Orden Franquista del Mérito y señor de la Masa de Honor, es 10 veces campeón del mundo y tiene tres medallas olímpicas (dos oros y un bronce). Es el judoka más condecorado de la historia y tiene este verano la oportunidad de hacer inigualable su epígrafe.

Teddy Bear, como se le conoce (hay que ser atractivo para vocear osito de peluche a esta mole), estuvo nueve primaveras y tres meses sin conocer la derrota. 38 torneos sin perder con 162 victorias seguidas en +100 kg. Los uchi matas y o uchi garis de este coloso son relato en el mundo del tatami y en Francia comparte cartel en los principales anuncios publicitarios con Karim Benzema y Antoine Griezmann. Ahora perfectamente, para los supersticiosos, hay que proponer que los dos últimos judokas que le vencieron fueron japoneses (Aiki Kamikawa en 2010 y Kageura en 2020).

El judoka del PSG (Nasser Al-Khelaifi reabrió la sección de yudo del club parisino única y exclusivamente para poder acoger a Riner) es el rival a luchar. Deberían verle pasear por cualquier pabellón del mundo para entender lo que provoca. Allá por donde pasa tiene legiones de fans que le veneran como a un dios y, en Francia, esto se multiplica por 10. El Villa de París (Grand Slam que se celebra en la caudal vestido) es su fiesta y consigue que, por momentos, el país se paralice para verle. Llega a Tokio sin mucho rodaje competitivo, pero el objetivo es claro: retornar a ser campeón altanero.

NAOMI OSAKA (Japón. 23 primaveras. Tenis)

Naomi Osaka opta a ser la abanderada de Japón en los Juegos de Tokio, llega a ellos como una de las grandes estrellas del país hospedador pero igualmente como una de las voces que puso en duda la idoneidad de su celebración por la pandemia de Covid-19. A los 23 primaveras es la deportista mejor pagada del planeta y la número 2 del tenis mujeril. El primero hito de su carrera fue la final del US Open de 2018 en la que ganó a su ídolo Serena Williams, y se convirtió en la primera tenista japonesa en conquistar un Grand Slam. Pero fue una trofeo agridulce, ya que Osaka recibió el trofeo entre un coro de abucheos de un sabido que pensaba que el árbitro había perjudicado a la estadounidense.

Fue el primero de los cuatro Majors que tiene en su palmarés: dos US Open (2018 y 2020) y dos Open de Australia (2019 y 2021). Incluso es la primera y única tenista asiática en deber pillado el número 1 WTA. Aunque nació en Osaka, se formó como jugadora en Estados Unidos, a donde llegó con sólo 3 primaveras pegado a sus padres, haitiano y japonesa. Había debutado en el circuito profesional con 16 primaveras y ya destacó como una de las jugadoras con uno de los servicios más potentes: hasta 200 km/h, encima de tener una derecha perjudicial.

Este año ha sido una de las protagonistas de Roland Garros tras animarse descuidar el torneo en primera ronda y no querer atender a los medios de comunicación para evitar episodios de ansiedad. Dijo que lo hizo por su sanidad mental. Habrá que ver cómo gestiona la presión de competir en la anciano cita del deporte mundial en su propio país y con las grandes expectativas que hay puestas en ella. Incluso es una gran proselitista de los derechos raciales y fue una de las deportistas que más apoyó al movimiento Black Lives Matter.

PEDRI GONZÁLEZ (España. 18 primaveras. Fútbol)

Poco le importa a Pedri deber jugado la pasada temporada 52 partidos con el Barcelona, los seis encuentros completos que disputó la Selección española en la pasada Eurocopa y deber participado en todos los parones de selecciones durante la aludido campaña. El canario lo tenía muy claro. Quería estar en los Juegos Olímpicos ayudando a España a aventajar el oro. Con sólo 18 primaveras, el futbolista azulgrana se ha convertido en uno de los centrocampistas más determinantes del continente. Es capaz de marcar el ritmo de un partido comoun experto, que se hace resistente en los momentos de máxima presión, tiene una paso con el balón impropia de un adolescente como él y es una mina para sus compañeros gracias a su visión de bisagra.

En solo un año ha pasado de brincar en Segunda a compartir vestuario con Messi, ser un fijo en el Barcelona y convertirse en el atleta de campo de la Selección española que más minutos ha jugado en la Eurocopa. Con todos estos registros está claro que no hay motivos para dudar y cuando le preguntan por la dificultad física, lo tiene claro. Ya habrá tiempo para descansar.

YULIMAR ROJAS (Venezuela. 25 primaveras. Atletismo. Triple brinco)

Yulimar Rojas sólo tiene un objetivo en Tokio: aventajar el oro altanero. La venezolana, que se inició en el balonvolea de pupila hasta que unos entrenadores de atletismo vieron su potencial para el foso, ha sido la gran dominadora del ciclo altanero, incólume en 2018 en el que sufrió varias lesiones. Subcampeona olímpica en Río de Janeiro 2016 por detrás de la colombiana Caterine Ibargüen, Yulimar ha rematado en 2021 la segunda mejor marca de la historia: en Andújar, a sólo dos meses para los Juegos, la pupila de Iván Pedroso -se entrena desde hace primaveras con el técnico cubano en Guadalajara, pegado a su compañera Ana Peleteiro– voló hasta los 15,43 metros, a sólo 7 centímetros del récord del mundo de la ucraniana Inessa Kravets (15,50 en 1995).

Rojas ha mostrado una abrumador regularidad por encima de los 15 metros, una marca que ha superado en 2021 en tres ocasiones. “El oro altanero es lo que me quita el sueño”, decía en MARCA a principios de año. Desde 2008, cuando la camerunesa Mbando Etone saltó 15,39 en los Juegos de Pekín, nadie se había acercado al récord de Kravets y Yulimar lo ha hecho en dos ocasiones, recortando centímetros reunión a reunión. La primera fue en 2019, igualmente en Andújar, cuando saltó hasta los 15,41, y la segunda en mayo, con dos centímetros más (15,43). En Tokio buscará rubricar el oro con un récord del mundo que sería la broche al gran ciclo altanero que ha protagonizado.

KEVIN DURANT (Estados Unidos. Baloncesto. 32 primaveras)

Cuando un atleta de la talla de Giannis Antetokoumpo, doble MVP de la NBA, se refiere a tí como “el mejor atleta del mundo” sobra el resto de calificaciones. El tejadillo helénico no exagera un cumbre a la hora de valorar a un Kevin Durant que muchas veces pasa desapercibido a la hora de valorar a los mejores de la historia, pero entre los que acabará teniendo un hueco al final de una carrera plagada de éxitos (individuales y colectivos).

Desde que debutara en la NBA en 2007, Durant ha redefinido el concepto de atleta total y ha demostrado lo sencillo que es meter una pelota naranja en un aro de 450 mm. O al menos lo practicable que debería ser. El tejadillo lleva masacrando los aros rivales desde que despuntara como pueril en las calles de Washington y en las filas de la Universidad de Texas, donde casi nada estuvo una temporada. Tiempo más que suficiente para enamorar a todos los ojeadores de la NBA.

Dos veces campeón de la NBA con los Warriors, dos veces MVP de las Finales, MVP de la temporada regular, dos veces MVP del All Star, cuatro veces mayor anotador… Y así podríamos seguir en un currículo sin fin. Un palmarés que ha aumentado con tres oros (dos olímpicos en Londres 2012 y Río 2016 y el Mundial en 2010) vistiendo la camiseta de un Dream Team del que está a punto de convertirse en el mejor atleta de su historia.

DIANA TAURASI (Estados Unidos. 39 primaveras. Baloncesto)

Charlar de Diana Taurasi es hacerlo de la mejor jugadora de baloncesto de todos los tiempos: ‘la Jordan del baloncesto mujeril’. Ahora, con 39 primaveras y como ya hiciera el mito de los Bulls, Taurasi averiguación un extremo bailable en forma de botellín oro altanero a los que hay que añadir tres mundiales, tres anillos de la WNBA, tres campeonatos de la NCAA y seis Euroligas, encima de un sinfín de premios y reconocimientos individuales.

La dimensión de Taurasi trasciende la pista donde se ha convertido en epígrafe como la máxima anotadora de la historia de la WNBA. Una competición que quiere soportar al subsiguiente escalón y por la que no duda a la hora de guerrear por la paridad salarial y un anciano gratitud alrededor de unas jugadoras para las que pide unos sueldos dignos. Una palabra, dignidad, que se ha convertido en su seguro heroína de batalla. Más allá de triunfos, medallas y galardones.

Taurasi llega a Tokio con todo yeguada y con todo por demostrar. Es su forma de brincar. El talento no lo es todo para la jugadora de ascendencia argentina. Taurasi ha aprendido que la calidad sin ansia ni trabajo no tiene remuneración y por eso esas son sus principales virtudes como señala Alba Torrens, con la que coincidió en el Galatasaray: “Es sin duda la mejor no solo por talento sino por carácter. El gen triunfador que tiene es su nota diferencial. No se cansa nunca de vencer, de pelear, de conseguir todo y retornar a conseguirlo”. Y ahora quiere hacerlo una vez más.

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